Viajaban en avión, pero a muchos pasajeros les dio la impresión que paseaban en un ascensor. Subieron, bajaron y sobrevolaron el aeropuerto tucumano sin destino. Pasaron 20 minutos entre las nubes y no se desplazaron ni una milla. No fue una aventura ni faltó el miedo entre los viajeros. Un avión de Aerolíneas Argentinas que sufrió un desperfecto terminó completando su viaje a Buenos Aires más de dos horas después de lo previsto.

La odisea del vuelo 1477 comenzó antes de las 20. Fuentes del aeropuerto Benjamín Matienzo informaron que el avión debía haber partido a las 19.35, pero lo hizo a las 20.40. Una vez que despegó, el piloto reportó, primero, un problema técnico y, después, un "inconveniente de mantenimiento" y pidió autorización para descender a 5.000 pies.

Luego, el piloto solicitó permiso para dar un sobrevuelo sobre el aeropuerto de tres minutos. Como aparentemente estaba todo solucionado, pidió retomar su ruta, detallaron. Ocho minutos más tarde se arrepintió y pidió regresar a la pista de aterrizaje. Al cierre de esta edición, el subjefe del Aeropuerto, José Norberto Barrera, informó que los técnicos habían resuelto el desperfecto y que el avión se disponía a despegar. Barrera detalló que el avión sufrió un calentamiento de motor y que por ello se demoró el vuelo. Una vez solucionada la falla, algunos pasajeros prefirieron no volver a subir a la nave por temor, destacó. "Fue una falsa alarma. Es algo que suele suceder y el comandante estuvo bien en cumplir con todos los pasos de seguridad en vuelos, especialmente si se trataba de un viaje de dos horas", expresó el funcionario.